Historia del pan de jamón

Aunque el pan y el jamón coexistían en territorio venezolano desde hace años, este plato no es tan antiguo como se piensa, a comparación de otras comidas típicas del país.

En un principio, el crédito de la creación del pan de jamón era otorgado a una panadería llamada “Solís”. Local dirigido por un señor de nombre Francisco Banchs, un catalán que arribó a Venezuela en el año 1890 en busca de oportunidades.

Las cuales consiguió principios del siglo XX, cuando el señor Francisco empezaría a comercializar un curioso pan, que estaba relleno de cuadritos de jamón y pasas.

Este rápidamente fue un rotundo éxito, y por alguna razón se volvió tradición consumirlo en diciembre, algo que se sigue manteniendo hasta la fecha.

Pero resulta, que el verdadero origen del pan de jamón proviene de una panadería de Caracas. De la mano de Gustavo Ramella, quien crearía el curioso pan en diciembre de 1905.

Y a diferencia de la panadería Solís, esta primera versión no contenía pasas. En este lugar adquirió popularidad, y sirvió como inspiración para otras panaderías, que buscando la forma de innovar le añadirían distintos ingredientes aparte del jamón.

Siendo así, como se popularizaría y expandiría poco a poco por toda Venezuela, convirtiéndose en una tradición navideña.

Características y beneficios

Este pan tiene como base el relleno jamón, que se acompaña por pasas y aceitunas, aunque también existen acompañantes que pueden variar en queso crema, alcaparras, nueces, almendras, acelgas, panela y tocineta ahumada.

Pero eso no es todo, pues este plato también cuenta con los nutrientes necesarios para el desarrollo normal del cuerpo humano, además de que es rico en fibra, antioxidantes, calcio y proteínas.