Origen

Para conocer la historia de este «ponqué» debemos saber que surge en el siglo XVIII, durante la época en la que Caracas era una ciudad de solo 30,000 habitantes.

Y por sobre todas las cosas, muy clasista ?a pesar de que ni siquiera la alta sociedad caraqueña podía permitirse algunas cosas; como elaborar comidas con harina de trigo, dado que no era sembrada en la nación, e importarla era carísimo?.

Aun así, para ese momento, los blancos tenían los mayores derechos ?como es bien sabido?. Mientras que personas de otras razas, como los «pardos», gozaban de muy pocos; aunque tenían la oportunidad de «ganarse su blancura» si contaban con suficiente dinero para costearla: algo casi imposible.

Siendo en medio de todas estas circunstancias, que a las hermanas Magdalena, Belén y Eduvigis Bejarano, se les ocurre crear un postre con pan de horno rallado, el cual se elaboraba con harina de maíz cariaco.

Y a este ingrediente central, le añadieron papelón, plátano, ajonjolí y especias típicas ?canela, clavo y pimienta guayabita?. Volviéndose una poderosa combinación que causó furor entre los miembros de la alta sociedad.

Quienes, con sus compras, brindaron a las tres hermanas el dinero necesario para comprar «la real cédula» y con ello, sus derechos como blancas.

Curiosidades

La historia de las hermanas Bejarano es casi tan famosa como su postre. Pudiendo hallar diversos textos de historia, y literarios  ?como el cuento «No son blancas las Bejarano», de Antonio Arráiz?, donde se narra la creación del postre.

E incluso, hay una musicalización de la historia, en la Ópera «Las Bejarano» de Luis Morales Bance.