No era un alimento muy pedido hasta que ganó éxito cuando se lo comenzó a servir en los desayunos de los primeros hoteles de la isla y luego se comenzó a comercializar en las tiendas de recuerdos para que los extranjeros puedan llevarla.

Para preparla se utilizan una variedad de pescados, mariscos, ostras, vegetales y el ingrediente más importante que aporta la mayoría del sabor es el ají margariteño que posee dotes picantes pero agradables para cualquier persona que no tolere las comidas muy fuertes. Lo interesante de este pimiento es que en los mercados de margarita los que son autóctonos se encuentran empacados con un sello de calidad ya que muchas veces se venden los que se producen fueran de la isla como si fueran originarios perdiendo así la calidad y sabor particular que lo destacan.  En simples palabras es un manjar culinario que, si tenemos la oportunidad de pasar por la isla, no debemos dejar de probarlo mientras hacemos un recorrido por el mercado de conejeros. Entre ambos va a ser un dúo fascinante...