La época navideña en Venezuela es momento alegría, algarabía y de disfrute de exquisitos platos tradicionales que definen una identidad gastronómica influenciada por costumbres culinarias de otras latitudes, pero que han sabido convivir plenamente por generaciones. En Venezuela es muy común que en Navidad se preparen una variedad de manjares que son expresiones gastronómicas de estas fiestas, como el típico y tradicional dulce de lechosa.
 
El dulce de lechosa es un postre que siempre está presente en la cena navideña venezolana, acompañando a unas deliciosas hallacas, el pernil horneado, la ensalada de gallina y el pan de jamón. Esta conserva se elabora con la lechosa o papaya verde, una fruta tropical que debe cortarse en tajadas para luego cocinarse en melao de papelón o piloncillo, azúcar y aromatizarse con especies como la canela y clavo de olor.
 
Existen variantes de la receta de acuerdo a la región del país donde se elabore, por ejemplo hay quienes le agregan piña, pero en esencia el método de preparación es el mismo. La intensidad del color del dulce dependerá del caramelizado del papelón o azúcar que se utilice.
 
El origen de la receta se remonta a tiempos de la colonia, mientras otros señalan que fue documentada en el año 1861 en el libro “El agricultor venezolano”. Otras versiones ubican su creación en el pueblo de San Rafael del Piñal.
 
El dulce de lechosa es patrimonio gastronómico venezolano y su famosa exquisitez ha traspasado fronteras dando origen a otras versiones en Colombia y otros países caribeños, que mantienen la esencia típica de la receta con sus toques propios de la región.